lunes, 16 de septiembre de 2013

CALDO DE APIO

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Hoy vamos a preparar un plato que será las delicias de aquellas personas que siguen una dieta vegetariana.
Vamos a preparar un caldo de apio.
La investigación científica moderna ha confirmado algunas de las propiedades atribuidas en as medicinas tradicionales al apio, como por ejemplo, la utilización de esta planta para tratar la hipertensión en la medicina tradicional china, o el uso de la raíz y las semillas de apio en el Ayurveda para combatir los dolores de la artritias, las enfermedades del hígado y las molestias de la menstruación.
Esta confluencia de los saberes tradicionales y la ciencia moderna, en el ámbito de la salud, abre, según veremos, enormes posibiidades para el desarrollo de una medicina agradable y no invasiva. A continuación, ofrezco un breve resumen de las propiedades atribuidas al apio en las medicinas tradicionales, y enseguida proporciono un panorama del impresionante conjunto de posibilidades terapéuticas del apio, de acuerdo con la investigación científica reciente.

En la medicina natural, se considera el apio como un buen hipotensor, uso del actual existen registros desde tiempos antiguos en la medicina oriental y mediterránea. Se utilizó entre los griegos y los romanos como un calmante y aún hoy se le atribuyen dichas propiedades.
SE ha señalado que mejora la circulación y disminuye el colesterol. También se han ensalzado sus propiedades depurativas y diuréticas, y se afirma que combate la elevación del ácido úrico, por lo cual se recomienda para combatir problemas como la artritis y cuadros gotosos. Se considera que es alcalinizante y remineralizante.

Contribuye a facilitar la digestión, abre el apetito, combate el estreñimiento y disminuye la formación de gases intestinales. Se ha utilizado para tratar gastritis y padecimientos hepáticos. También se le ha utilizado machacado, en cataplasmas para tratar picaduras de insectos y otros problemas de piel como pequeñas heridas o raspones.
Por su bajo contenido en calorías y sus efectos diuréticos se lo ha recomendado recientemente en dietas de adelgazamiento.

Según la antigua medicina tradicional china el apio es de sabor amargo y dulce, refresca y humidifica el organismo. Se le atribuyen propiedades estimulantes, disolventes y nutritivas. Se recomienda como hipotensor, para depurar el hígado y la vesícula biliar, y como buen diurético. También se le atribuye la capacidad de tonificar la digestión y se recomienda el té de apio con orozuz para combatir el vómito. También se usa el apio en la medicina tradicional china como estimulante del útero.
Para el caso del Ayurveda, la milenaria medicina de la India, lo más destacado es el uso del apio para combatir enfermedades reumatológicas, y algunos padecimientos hepáticos.
Además de permitirnos conocer su composición nutricional, la investigación científica sobre algunos compuestos del apio, aunque todavía incipiente, nos ofrece ya impresionantes resultados en torno a las propiedades terapéuticas de dicha planta.

La composición es la siguiente por cada 100gr. de apio: Agua 95gr., carbohidratos 2,5gr., fibra 1,5gr., proteínas 0,08gr., grasas 0,02gr., calorías 16kcal., vitamina C 7mg., vitamina B6 0,74mg., vitamina B2 0,045mg., vitamina A 28ui., vitamina E 0,360mg., niacina 0,323mg., vitamina K 29mcg., folatos 61mg., potasio 287mg., sodio 87mg., fósforo 25mg., calcio 40mg., magnesio 11mg., hierro 0,40mg., zinc 0,13mg., selenio 0,4mg.
Tiene un índice glucémico de 10. Es apto para personas con sobrepeso u obesidad, para personas con diabetes y con cardiopatías.
Como puede verse el apio no destaca por su contenido nutricional, salvo como fuente de potasio, según ya dije. Sin embargo es la único hortaliza que presenta niveles elevados de un conjunto de compuestos llamados ftalidas, mismo que se han convertido en objeto de interesantes investigaciones.
La ftalidas incluyen varios compuestos semejantes, como el 3n-butilftalido, el sedanenoline y el sedanolide. El 3n-butilftalido, que le otorga al apio su aroma y sabor característicos, fue originalmente identificado por patólogo William J. Elliot, de la universidad de Chicago, al investigar las propiedades hipotensoras del apio. Este es el compuesto que ha despertado un gran interés científico.

INGREDIENTES

- 45g. de mantequilla.
- 2 tallos de apio.
- 2 zanahorias.
- 1l. de caldo vegetal.
- Extracto de levadura.
- Perejil.
- Sal.

PREPARACION

Se lavan las verduras, se corta el apio en trozos, se pelan las zanahorias y se cortan en rodajas.
En una cazuela de derriten 30g. de mantequilla y se cuece el apio durante 5 minutos, añadiendo a continuación el caldo vegetal y rectificando de sal.

Se prosigue la cocción por espacio de 1/2 hora hasta que el apio esté bien blando. Se incorpora entonces el extracto de levadura, el resto de la mantequilla y las zanahorias, continuando la cocción otros 15 minutos.

Este caldo se sirve con perejil trinchado.

Espero que os guste.